
Una fórmula que combina fibra fermentable, enzimas digestivas y fitoactivos en un enfoque nutricional integral.
La salud intestinal está estrechamente relacionada con el funcionamiento general del organismo. La microbiota, la barrera intestinal, la digestión y el metabolismo participan en procesos que van mucho más allá del tránsito intestinal.
En este contexto, la inflamación de bajo grado ha despertado un creciente interés científico. Comprender qué factores pueden influir en ella y cómo acompañar al organismo mediante una alimentación equilibrada es fundamental para abordar el bienestar desde una perspectiva global.
Sensiplus IBG de Bioserum reúne fibra fermentable, enzimas digestivas y una selección de ingredientes vegetales en una fórmula que combina cuatro ejes: digestivo, intestinal, oxidativo-inflamatorio y metabólico-vascular.
¿Qué es la inflamación de bajo grado?
La inflamación es una respuesta natural del sistema inmunitario que ayuda al organismo a reaccionar frente a infecciones y lesiones. Una vez resuelto el estímulo que la desencadena, esta respuesta normalmente disminuye.
Sin embargo, en determinadas circunstancias puede mantenerse una activación inflamatoria leve y persistente. Es lo que se conoce como inflamación crónica de bajo grado.
A diferencia de una inflamación aguda, que suele manifestarse de forma evidente, este proceso puede desarrollarse de manera silenciosa y relacionarse con diferentes factores, como el exceso de grasa visceral, las alteraciones metabólicas, el sedentarismo y determinados desequilibrios de la microbiota.
No existe una única causa ni una solución universal. La alimentación, el descanso, la actividad física y el abordaje de los problemas de salud existentes forman parte de una estrategia integral.
La microbiota intestinal: una pieza clave
En el intestino habita una comunidad de microorganismos que participa en la fermentación de determinados componentes de los alimentos, la producción de metabolitos y la interacción con la barrera intestinal.
Cuando las bacterias intestinales fermentan ciertos tipos de fibra, pueden producir ácidos grasos de cadena corta, como acetato, propionato y butirato. Estos compuestos desempeñan funciones relevantes en el entorno intestinal y en la comunicación entre la microbiota y el organismo.
El butirato, por ejemplo, constituye una fuente de energía importante para las células del colon.
Por eso, mantener una alimentación variada, rica en alimentos vegetales y con suficiente fibra es una de las bases del cuidado digestivo e intestinal.
Fibra alimentaria: ¿estamos consumiendo suficiente?
La fibra es un componente esencial de una alimentación equilibrada. Contribuye al funcionamiento intestinal normal y, dependiendo de su tipo, puede influir en la consistencia de las heces, el tránsito y la fermentación por parte de la microbiota.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera que 25 gramos diarios de fibra son una ingesta adecuada para el funcionamiento intestinal normal en adultos.
Sin embargo, alcanzar esta cantidad requiere prestar atención a los hábitos cotidianos.
Entre las principales fuentes de fibra encontramos:
- Legumbres: lentejas, garbanzos y alubias.
- Frutas y verduras: preferiblemente variadas y, cuando corresponda, con piel.
- Cereales integrales: avena, pan integral y otros cereales poco refinados.
- Frutos secos y semillas: como almendras, chía y lino.
La clave está en la regularidad y la variedad. Un complemento puede ayudar a incorporar determinados tipos de fibra, pero no sustituye la diversidad de alimentos vegetales que aporta una dieta equilibrada.
Inavea®: una fibra fermentable de baobab y acacia
Uno de los elementos destacados de Sensiplus IBG es Inavea®, una combinación de fibra soluble procedente del baobab y la acacia.
La fórmula aporta 5.000 mg de Inavea® por dosis diaria de dos cacitos, según la composición facilitada del producto.
Su interés reside en su carácter fermentable: una parte de esta fibra puede llegar al colon y servir como sustrato para determinadas bacterias intestinales.
Durante la fermentación se generan metabolitos, entre ellos ácidos grasos de cadena corta, que participan en el funcionamiento del ecosistema intestinal.
¿Qué aporta una fibra fermentable?
1. Contribuye al aporte diario de fibra.
Incorporar diferentes fuentes de fibra ayuda a construir una alimentación que favorezca el funcionamiento intestinal normal.
Incorporar diferentes fuentes de fibra ayuda a construir una alimentación que favorezca el funcionamiento intestinal normal.
2. Sirve de sustrato para la microbiota.
Determinados microorganismos pueden utilizar fibras fermentables y producir metabolitos relevantes para el entorno intestinal.
Determinados microorganismos pueden utilizar fibras fermentables y producir metabolitos relevantes para el entorno intestinal.
3. Participa en los procesos de fermentación intestinal.
Los productos de esta fermentación intervienen en la relación entre la microbiota y las células intestinales.
Los productos de esta fermentación intervienen en la relación entre la microbiota y las células intestinales.
4. Complementa una estrategia de cuidado digestivo.
Su interés debe entenderse dentro de una alimentación variada, una hidratación suficiente y unos hábitos saludables.
Su interés debe entenderse dentro de una alimentación variada, una hidratación suficiente y unos hábitos saludables.
Es importante recordar que los efectos dependen del tipo de fibra, de la cantidad consumida y de las características individuales de la microbiota. No todas las fibras tienen las mismas propiedades y no debe atribuirse a Inavea® un efecto antiinflamatorio clínico que no esté demostrado específicamente.
La leche dorada: tradición, especias y fitoactivos
La leche dorada, conocida también como golden milk, es una preparación tradicional inspirada en la cultura culinaria india. Combina habitualmente una bebida láctea o vegetal con cúrcuma y otras especias, como jengibre, canela y pimienta negra.
Su atractivo no reside únicamente en su color o sabor. Sus ingredientes contienen compuestos vegetales que han despertado interés por sus propiedades bioquímicas y por su posible participación en diferentes procesos del organismo.
Cúrcuma y curcuminoides
La cúrcuma contiene curcuminoides, entre ellos la curcumina, estudiados por su actividad antioxidante y por su posible relación con mecanismos inflamatorios.
Jengibre, canela y cardamomo
Estas especias aportan aroma, sabor y una diversidad de compuestos vegetales. Tradicionalmente se han utilizado en preparaciones culinarias relacionadas con el bienestar digestivo.
Pimienta negra
La pimienta negra contiene piperina, un compuesto que puede modificar la absorción y el metabolismo de determinadas sustancias. Este aspecto es relevante al combinarla con extractos concentrados y medicamentos, ya que también puede alterar sus interacciones.
La leche dorada puede integrarse como una preparación agradable dentro de una alimentación equilibrada. Su valor está en el conjunto de ingredientes y en su incorporación a unos hábitos saludables, no en considerarla una solución por sí sola.
Sensiplus IBG: una fórmula que combina cuatro ejes complementarios
Sensiplus IBG reúne diferentes ingredientes en una fórmula diseñada para abordar, desde una perspectiva nutricional, varios aspectos relacionados con la digestión, la microbiota, el equilibrio oxidativo y el metabolismo.
Eje digestivo: digestión y motilidad
El producto combina jengibre, cúrcuma, canela, cardamomo, clavo y bromelaína, una enzima proteolítica.
Estos ingredientes tienen diferentes perfiles y se han estudiado por su relación con procesos digestivos y bioquímicos. La presencia de bromelaína aporta un componente enzimático a la fórmula.
Eje intestinal: fibra y microbiota
Inavea®, procedente del baobab y la acacia, es el componente central de este eje. Su fibra soluble fermentable puede servir de sustrato para determinadas bacterias intestinales y contribuir al aporte diario de fibra.
Eje oxidativo-inflamatorio: fitoactivos vegetales
La cúrcuma, el jengibre, la canela, el clavo, el cardamomo y la remolacha aportan diferentes compuestos vegetales de interés científico.
Esta diversidad complementa la formulación, aunque la presencia de estos ingredientes no demuestra por sí sola que el producto reduzca la inflamación de bajo grado en personas.
Eje metabólico y vascular
La remolacha contiene nitratos vegetales que pueden transformarse en nitritos y contribuir a la producción de óxido nítrico, una molécula implicada en la regulación vascular.
La importancia de este mecanismo depende de la cantidad ingerida, de la composición del producto y de otros factores. La cantidad de remolacha incluida en Sensiplus IBG es de 50 mg por dosis diaria, por lo que no debe extrapolarse a la fórmula completa la evidencia obtenida con otras preparaciones o dosis.
Composición por dosis diaria
La composición facilitada para dos cacitos es la siguiente:
- Inavea® — fibra de baobab y acacia: 5.000 mg.
- Cúrcuma, con un 45 % de curcuminoides: 300 mg.
- Bromelaína, 1.200 GDU/g: 250 mg.
- Canela, extracto 5:1: 50 mg.
- Jengibre, con un 5 % de gingeroles: 50 mg.
- Remolacha, con un 10 % de nitratos: 50 mg.
- Pimienta negra, con un 95 % de piperina: 10 mg.
- Clavo, extracto 4:1: 10 mg.
- Cardamomo, extracto 5:1: 10 mg.
Modo de empleo: tomar dos cacitos rasos al día (5,75 g), mezclados con 200 ml de agua o bebida vegetal tibia. Remover hasta su completa disolución, siguiendo las indicaciones del etiquetado.
Presentación: envase de 30 dosis.
Una visión integral del bienestar empieza en los hábitos diarios
La inflamación de bajo grado es un fenómeno complejo que no puede abordarse mediante un único ingrediente o complemento. Una alimentación variada, un aporte adecuado de fibra, la actividad física, el descanso y la atención a los factores de riesgo metabólico son pilares fundamentales.
Sensiplus IBG de Bioserum reúne fibra fermentable, enzimas digestivas y fitoactivos vegetales en una fórmula que conecta cuatro ámbitos de interés: digestión, microbiota, equilibrio oxidativo y metabolismo.
Una fórmula, cuatro ejes complementarios.
El objetivo es complementar unos hábitos saludables, no sustituirlos. Ante síntomas digestivos persistentes, una enfermedad diagnosticada o el uso habitual de medicamentos, conviene consultar con un profesional sanitario antes de incorporar un complemento alimenticio.

